Compromiso con la sostenibilidad

Un número creciente de consumidores quiere saber de qué están hechos los alimentos y otros productos que utilizamos a diario. Cada vez más, los consumidores prefieren productos sin aditivos artificiales o genéticamente modificados con etiquetado de numeración “E”. En el caso de la gelatina y los péptidos de colágeno, no hay razón para preocuparse: ambos son productos alimenticios sin aditivos artificiales. Son una proteína pura y natural procedente de materias primas animales y no contienen conservantes ni otros aditivos. Por lo tanto, son un alimento natural y saludable con etiqueta limpia que satisfacen óptimamente las necesidades del consumidor en cuanto a aplicaciones y sostenibilidad. También cada vez más consumidores quieren entender el impacto que un determinado producto tiene en el medio ambiente. Todos los sectores de la industria de producción deben evaluar continuamente sus procesos para garantizar que causan el menor impacto medioambiental posible.

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  • Reducir los residuos alimentarios

    GME ha reducido la generación de residuos alimentarios mediante el procesamiento de subproductos de la industria de la carne.

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  • Mejora el proceso de fabricación

    Las mejoras técnicas en el proceso de fabricación han llevado a una disminución de la utilización de combustibles fósiles y finalmente a la reducción de las emisiones de CO2 –a pesar de un aumento en volumen de producción-. Al reducir su huella de carbono, los fabricantes contribuyen positivamente a los objetivos de reducción marcados por el protocolo de Kioto de la Comunidad Europea y se contribuye así a la protección del medio ambiente.

    Download the carbon footprint of gelatine PDF (349 KB)

  • Recicla aguas residuales

    El 90 por ciento de las aguas residuales que se generan durante el proceso de fabricación se devuelve a la naturaleza, a menudo más limpia y con mayor calidad.

  • Crea energías renovables

    Bacterias especiales descomponen elementos como las grasas y otras materias orgánicas, convirtiéndolos en energías renovables como el biogás – un valioso producto  que se utiliza para producir electricidad y calor-. Algunas compañías han sabido aprovecharlo montando sus propias centrales eléctricas, lo que les permite generar una gran parte de la energía que necesitan. Otro subproducto inevitable, el calor residual, se utiliza para los procesos de secado.

  • Reutiliza los lodos de producción

    Se hace un buen uso de los lodos que se generan durante el proceso de producción: todos los residuos sólidos se filtran y son utilizados por los agricultores como un fertilizante orgánico rico en nutrientes.

  • Uso de subproductos

    A lo largo de la cadena de valor de las industrias de procesamiento de la carne y el pescado, la producción de gelatina y de péptidos de colágeno crea valor para toda la comunidad convirtiendo subproductos en productos proteicos, grasas y minerales de mayor valor, reduciendo así el impacto medioambiental y mejorando la dimensión social y económica de las industrias de la carne y el pescado. Como tal, la gelatina tiene un impacto positivo en la sostenibilidad global. Las proteínas, por ejemplo, se utilizan principalmente como aditivo para alimentos de mascotas, aumentando así su valor nutritivo. Las grasas son de gran pureza y se utilizan en alimentación y aplicaciones alimentarias así como para fabricar velas de cera y materiales sintéticos especiales. Se pueden usar también como materia prima en la producción de biodiesel –que ayuda a reducir las emisiones de CO2-. Los minerales se añaden a los abonos y fertilizantes, transformados en agentes anti-corrosivos o utilizados para proteger moldes de vaciado en las construcciones de acero.

     

  • Reduce los residuos alimentarios en la fase de la venta al por menor

    En la parte de la venta minorista de la cadena de suministro, la gelatina ayuda a reducir los residuos alimentarios gracias a su larga vida útil y puede ayudar a prolongar la vida útil de los productos actuando como barrera al aire, especialmente en productos cárnicos y mariscos.

  • Innova para mejorar la sostenibilidad

    Como ejemplo, un estudiante de la Universidad Brunel, en Gran Bretaña, que ha utilizado la gelatina para desarrollar la denominada “Marca de Protuberancias”, que podría reemplazar, o al menos complementar, las etiquetas  utilizadas para indicar la vida útil de los productos perecederos. La marca está rellena de gelatina y contiene también pequeñas protuberancias. Las protuberancias no se pueden palpar mientras la gelatina permanezca sólida. No obstante, a medida que el alimento se acerca a su fecha de caducidad, la gelatina empieza a descomponerse y se convierte en líquida, permitiendo a los consumidores palpar claramente con sus dedos las protuberancias. La gelatina es una proteína y “envejece” de forma similar a la leche, la carne o el queso, sobre todo porque la etiqueta está expuesta a las mismas condiciones que los contenidos del paquete. Esto es útil no solamente para consumidores con problemas de visión, sino que también reducirá la incertidumbre que tienen muchas personas a la hora de interpretar las tradicionales fechas de caducidad: los consumidores desechan grandes cantidades de alimentos en perfecto estado, simplemente porque ha pasado su fecha de consumo preferente.

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Producción ecológicamente correcta

Orientar los procesos de producción hacia la sostenibilidad es fundamental para el éxito de los fabricantes de gelatina, tanto ecológica como económicamente. La materia prima utilizada para hacer gelatina y péptidos de colágeno es cien por cien natural y depende de un medio ambiente sano e intacto. Por esta razón, los fabricantes y productores se interesan mucho por la protección del medio ambiente a largo plazo. En los últimos años, los fabricantes europeos de gelatina han invertido mucho en actualizar sus instalaciones de producción y en optimizar los procesos técnicos para lograr un uso eficiente de los recursos.

 

La sostenibilidad comienza ya con el hecho de que la gelatina y los péptidos de colágeno se hacen a partir de subproductos (derivados) de la industria cárnica. Se logra así valor añadido para millones de agricultores en la Unión Europea. Además, las mejoras técnicas del propio proceso de producción han permitido la disminución del uso de combustibles fósiles, agua y emisiones de CO2 -a pesar de un aumento simultáneo del volumen de producción-. Esta reducción de su huella ecológica es una de las principales contribuciones positivas de los fabricantes de gelatina para cumplir con los objetivos medioambientales establecidos por el Acuerdo de París para la Unión Europea.

 

Dar un buen uso a valiosos subproductos o derivados

Los subproductos derivados de la producción y de los procesos de refinado de la gelatina y de los péptidos de colágeno se someten a un procesado posterior. Esto es positivo desde el punto de vista económico, teniendo en cuenta que el volumen de los subproductos duplica casi el volumen de los productos de gelatina y péptidos de colágeno. Los subproductos se pueden dividir en tres grupos. Las proteínas de alta calidad, por ejemplo, se utilizan como ingredientes de comida para mascotas mejorando su valor nutritivo; mientras que las grasas de muy alta pureza se utilizan como materia prima en la industria oleo-química o para la producción de biodiesel, lo que a su vez ayuda a reducir las emisiones de CO2. Los minerales se añaden a fertilizantes, transformados en agentes anti-corrosivos o usados para proteger moldes de vaciado en la construcción de acero. Es casi imposible dar un mejor uso a los residuos.

 

Potencial de reciclaje

El agua fresca y limpia es también un recurso importante que no debe malgastarse. Las aguas residuales que se generan durante el proceso de producción de la gelatina se devuelven a la naturaleza -a menudo incluso más limpias que antes-.

Para lograrlo, se limpian previamente para extraer cualquier material reciclable antes de descargarlas en plantas de tratamiento de aguas residuales.

En algunos casos, bacterias especiales descomponen proteínas y otras materias orgánicas convirtiéndolas en metano. Esto genera biogás, un producto valioso utilizado en unidades de cogeneración donde sirve para producir electricidad y calor. Hay empresas que operan sus propios centros de energía, generando una gran parte de la energía que necesitan. El calor residual que se produce no se emite, sino que se utiliza para procesos de secado. También se hace buen uso de los lodos: todos los residuos sólidos se filtran y se utilizan en agricultura como fango de cal, un fertilizante orgánico lleno de nutrientes que contribuye a un sector agrícola europeo respetuoso con el medio ambiente, ayudando a disminuir el uso de fertilizantes fósiles.

Sostenible también en el comercio minorista

Fuera del proceso de producción, la gelatina también ayuda a reducir los residuos alimentarios en la parte del comercio minorista en la cadena de suministro: amplía la vida útil de diversos alimentos como las salchichas o productos cárnicos frescos, actuando como barrera ante la oxidación. Todo esto persigue un objetivo: un uso sensato de los recursos limitados en tiempos de una población en aumento. Las compañías miembros de GME (asociación de productores europeos de gelatina) son conscientes de sus responsabilidades y tienen un compromiso voluntario con la sostenibilidad.  

Economía circular

Las fuentes de materia prima para la gelatina y los péptidos de colágeno son subproductos derivados de las industrias de procesamiento de carne y pescado de piscifactoría, consideradas generalmente como recursos bien gestionados, naturales y renovables.

Dentro de la cadena de valor de las industrias de procesamiento de carne y pescado, la producción de gelatina y péptidos de colágeno generan valor para la comunidad en general, convirtiendo subproductos en productos proteicos, grasas y minerales de más alto valor. Se reduce así el impacto medioambiental y mejora la dimensión social y económica de las industrias de carne y pescado. Como tal, la gelatina puede considerarse como un producto con un impacto positivo en la sostenibilidad global y parte de la economía circular.