Compra Las judías frescas deben tener un tacto sólido. Las vainas de las judías se deben quebrar al doblarlas y el punto de fractura debe tener un aspecto jugoso y verde. Las judías han de tener un color uniforme sin marcas.
Preparación para cocinarlas Si las judías son jóvenes y tiernas, apenas hay nada que desperdiciar cuando se preparan para cocinarlas. Es suficiente con cortarles los extremos o puntas con un cuchillo de cocina afilado. Si las judías son de cosecha tardía, puede que tengan unas hebras laterales duros; entonces hay que quitárselas antes de cocinarlas.
Remojo y cocción Las judías secas hay que dejarlas en remojo en agua fría toda una noche antes de cocinarlas. Si se ponen en agua recién hervida, sólo tienen que ponerse a remojar una hora antes de cocinarlas. Dependiendo de la variedad, las judías secas que ya estuvieron en remojo se deben hervir en agua entre 10 minutos y una hora.
¡Siempre cocinadas! ¡Las judías nunca se deben comer crudas! Las judías frescas deben cocinarse durante 10 minutos como mínimo antes de comerse. Sólo así se destruye la proteína tóxica faseolina. ¡Hay que tirar el agua en el que se han hervido las judías!
Condimento Las judías se condimentan con sal después de cocinadas, ya que si se echa la sal antes se pueden quedar duras.
Conservación y almacenamiento Las judías frescas se deben almacenar en un lugar fresco y seco, y durante no más de dos días. Las legumbres secas se pueden almacenar por lo menos un año. Su apariencia no debe ser mate, sino brillante, y deben tener un aroma especiado. Incluso aunque se conserven en lata, siguen siendo sanas y ricas en nutrientes.
Preparación para facilitar la digestión ¿Quién no ha sufrido alguna vez molestias de gases o flatulencia después de haber comido judías? Utilizando hierbas como la mejorana, el tomillo, la ajedrea, el cilantro o el romero, y teniendo cuidado con la preparación, se puede hacer que las legumbres sean más fácilmente digeribles. Enjuaga bien las judías, introdúcelas en agua recién hervida y déjalas a remojar durante cuatro horas. Luego hiérvelas en agua fresca durante bastante tiempo, es preferible pasarse que quedarse corto.
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