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Si encuentras problemas cuando cultivas brotes de germen y brotes, suele haber una explicación sencilla:
Las semillas no germinan:
- Las semillas están demasiado viejas o demasiado secas.
- La temperatura de la habitación es demasiado baja.
- Las semillas se han tratado químicamente.
- Hay demasiadas semillas en el contenedor para la germinación y así reciben muy poco oxígeno.
- Los restos de detergente en el contenedor de germinación dificultan el proceso de germinación.
Moho en las semillas:
- Las semillas están demasiado húmedas.
- Las semillas no han sido aclaradas con la frecuencia necesaria.
- Hay demasiadas semillas en el contenedor de germinación, por lo que no se ha aclarado adecuadamente.
- El contenedor de germinación no se ha limpiado adecuadamente, lo que conlleva que las bacterias y el moho impidan la germinación.
- La temperatura ambiente es demasiado alta, lo que conlleva que se desarrollen microorganismos.
Limpieza del contenedor de germinación
- Normalmente se recomienda que los contenedores de germinación se limpien a fondo con un cepillo. Por ejemplo, si se bloquean los agujeros que permiten que fluya el agua se pueden limpiar con un mondadientes.
- El plástico y el cristal se limpian mejor con en un lavavajillas a la temperatura más alta que este alcance. Los contenedores de germinación hechos con arcilla pueden limpiarse con una solución suave de vinagre y agua.
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