- Naranjas
Existen más de 400 variedades de naranjas en todo el mundo. Treinta de ellas son relevantes a nivel económico. Las naranjas se clasifican en función del color de la pulpa de la fruta. Dependiendo de su edad, el naranjo puede llevar entre 100 y 200 kilogramos de naranjas. La cosecha, y con ella la temporada, pueden extenderse hasta un máximo de 14 meses. Durante este tiempo, la fruta permanece en el árbol sin perder calidad.
- Mandarinas
Un gran número de especies y variedades pertenecen a la familia de las mandarinas. Algunas de ellas son híbridos entre diferentes variedades de mandarinas, naranjas o pomelos. Cuando las mandarinas se guardan durante mucho tiempo, la cáscara empieza a despegarse de la fruta, formando un vacío que se percibe fácilmente al tocarla y le otorga una apariencia más cuadrada. Las mandarinas tienen una cáscara blanda, lo cual indica que se estropean pronto. Las clementinas son, por cierto, la especie más conocida de las mandarinas.
- Limones y limas
Los rasgos típicos del limón son su forma ovalada, sus extremos sobresalientes y su color amarillo intenso. Puesto que la pulpa de la fruta es muy ácida, el limón no se puede consumir en grandes cantidades. Las limas son parientes muy cercanos de los limones, pero son verdes y tienen la cáscara más fina. Su sabor puede ser bien ácido o bien dulce.
- Pomelos y pamplemusas
El pomelo es un híbrido entre la pamplemusa y la naranja. Son más grandes que la pamplemusa, tienen una forma redonda y una cáscara blanda y fina. Tienen un sabor fresco y ácido y su pulpa de fruta puede ser amarilla o rosa. También se puede encontrar una variedad de sabor más suave.
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