Los cítricos son una buena fuente de vitamina C – especialmente en invierno, cuando algunas frutas se encuentran sólo en pocas cantidades. La vitamina C fortalece el sistema inmunológico y es importante para los tejidos, los huesos y los dientes. Puesto que, además, intercepta los radicales libres, incluso previene el cáncer y enfermedades cardiovasculares.
En cuanto a minerales, los cítricos contienen sobre todo grandes cantidades de potasio. El potasio es fundamental para mantener un equilibrio tanto de hidratación como del metabolismo muscular y nervioso. Asimismo, los cítricos albergan compuestos vegetales en el tejido blanco y esponjoso justo debajo de la cáscara, que también previenen el cáncer y ralentizan el envejecimiento.
|
 |
 |