Los cítricos se pueden emplear para procesar una amplia gama de productos, pero se usan sobre todo para hacer zumos de frutas.
- Zumo de naranja
La fruta fresca se exprime y se filtra. El zumo pasa por un evaporador para elaborar bien concentrados o bien pasteurizados para ser vendidos como zumo recién exprimido no concentrado.
- Zumo de limón
Los limones se exprimen y el jugo se separa de la pulpa. El zumo se convierte en concentrado después de la purificación.
Otros procesamientos del zumo:
- Té de limón
El zumo de limón se seca y se convierte en polvo junto con otros ingredientes. A continuación el polvo se humedece con agua vaporizada. Al pasar la mezcla por un colador perforado adquiere su forma típica de granulado.
- Pulpa
La pulpa de fruta se retira al comienzo del proceso de producción del zumo. Se puede volver a mezclar con el zumo o bien ser utilizado como alimento para animales o como lo que se conoce como extracto de pulpa. El extracto de pulpa confiere a muchas bebidas una característica “nubosidad”. Para lograrla, la pulpa se filtra varias veces y se retira la pectina, que se puede usar como gelificante, para finalmente pasteurizarla.
Tratamiento posterior de la cáscara:
- Cáscara confitada de naranja o limón
Las cáscaras no tratadas químicamente se cuecen en una solución salina, para después secarse y ser glaseadas con azúcar. La naranja amarga se utiliza para elaborar cáscara confitada de naranja y la parte blanca interior de la cáscara del limón, baja en zumo, se convierte en cáscara confitada de limón.
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