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Los antiguos griegos conocían bien estos platos refrescantes. Refinaban la nieve en las Montañas del Olimpo, considerada la comida de los dioses, y la mezclaban con miel, zumo de frutas y vino.
En la Antigua Roma, el emperador Nerón ordenó traer nieve del monte Albán para que fuera almacenado en zanjas en el suelo y disfrutaba de la nieve refinada con miel, canela y agua de rosas. Sin embargo, los intentos para almacenar hielo y nieve en verano en agujeros cubiertos en el suelo nunca tuvieron éxito.
Con la desaparición de las antiguas culturas los métodos para producir helados también se perdieron. Hasta que en 1292 Marco Polo (1254-1324) trajo a Europa una receta para fabricar helado procedente de uno de sus numerosos viajes a Asia. El trotamundos italiano contó que desde hacía más de 3.000 años China ya se mezclaba leche, agua y frutas con la nieve para hacer helados. El filósofo chino Confucio (551-479 D.C.) dijo que tenía un sótano helado en el que podía almacenar frutas mezcladas con hielo.
La marcha triunfal del helado a Europa fue gracias al descubrimiento de Marco Polo pero este producto aumentó su popularidad en la Edad Media. En el siglo XVI un pastelero siciliano tuvo la idea de fabricar hielo artificial utilizando salitre. Si el salitre, o el nitrato de potasio, para ser más precisos, es mezclado con agua, éste se disuelve y a la vez hace bajar la temperatura. Con este método el pastelero había creado los requisitos para que mucha gente tuviera la posibilidad de disfrutar del placer del helado. La habilidad de lograr que las temperaturas bajaran artificialmente significó que se podía fabricar helado independientemente de las estaciones del año o de la situación geográfica. Sin embargo, sólo los ricos tenían la oportunidad de disfrutar de esta delicia culinaria. Las recetas eran un secreto. Con la apertura del primer café en 1651 en la Rue de l'Ancienne Comédie de París por el pastelero siciliano Procopio die Coltelli, el helado también se convirtió en una delicia disponible para el resto de la población,
Un hito en la historia de la fabricación del helado fue el invento de Carl von Linde que consistía en un refrigerador basado en amoniaco. Esto también fue un avance importante para producir helado a un coste más económico. Además, hizo posible reemplazar el hielo y la salitre por una forma más higiénica de fabricar helado. En nuestros días, la gran variedad disponible en los puntos de venta y la amplia industria dedicada a la fabricación de helados que se ha generado, significa que existe algo común a todos los gustos y que la gente tiene la posibilidad de disfrutar del helado tanto en casa como fuera. El helado se ha convertido en un producto alimenticio independiente.
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