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Pastel de limón con toda la frescura de la primavera
La Semana Santa, primera gran festividad del año, se está acercando y es una oportunidad ideal para juntarse con la familia y los amigos. ¿Por qué no organizar un desayuno-almuerzo de Semana Santa este año? Lo mejor es que te permitas a ti mismo todo el tiempo del mundo para esta combinación de desayuno y comida, de forma que puedas disfrutar de la ocasión sin que las cosas se aceleren. Todo el mundo aporta su ayuda y poder reunir multitud de platos hará que nos juntemos con muy diferentes sabores.
Óptima preparación Envía las invitaciones a tus invitados con bastante tiempo de antelación ya que las agendas de la gente se llenan muy pronto durante la Semana Santa. Un brunch debería empezar a las once en punto. Y si hay niños invitados hay tiempo suficiente para ir a echar un vistazo antes a los Huevos de Pascua. Tanto dulce como salado, frío o templado, cuando se trata de organizar un brunch no hay límites para la fantasía de la gente. Cuanto más variedad, mejor. Quizás a tu familia y amigos les gustaría sorprender a los demás invitados con sus platos favoritos. Si todo el mundo contribuye con algo pequeño al buffet, no sólo se gana tiempo con la preparación, sino que te permitirá descubrir nuevas ideas. Comprueba con todos con antelación qué platos planean llevar y, así, estarás seguro de que los platos se complementan.
El toque que lo corona Naturalmente un brunch también necesita algo dulce que tiente a los paladares. Algo delicioso que remate el banquete perfecto. Después de que tus invitados se hayan deleitado con sabrosas delicias les apetecerá tomar un postre refrescante. ¿Por qué no probar con este pastel de limón? La gelatina hará que este ligero y cremoso pastel de primavera tenga la forma perfecta y le aportará una sensación única en nuestra boca. Las frutas cítricas aseguran que esta creación tenga un aroma inconfundible. Le deseamos que se divierta mientras realiza esta receta:
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