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La protección de los consumidores es un tema prioritario en toda Europa.
Desde hace siglos, las cualidades positivas de la gelatina están fuera de toda discusión. Incluso hoy en día, muchos consumidores se fían de la salubridad de este alimento natural. Muchos deportistas de elite y aficionados no quieren renunciar a la gelatina como fuente proteínica de gran valor en la composición de su dieta. La gelatina, que prácticamente no contiene colesterol ni grasa ni azúcar y que, además, se digiere fácilmente, sirve de elemento acompañante a una dieta integral baja en grasa y ligera.
La gelatina es el alimento mejor controlado procedente del bovino.
El 80 por ciento de la gelatina comestible producida en Europa es gelatina obtenida de la corteza de cerdo. El 15 por ciento se obtiene a partir de la capa media de la piel del ganado bovino. Ésta es la delgada capa colagenosa entre la dermis y la hipodermis. El 5 por ciento restante se obtiene de huesos de cerdo, vacuno, pescado y ave.
Desde que el tema de las vacas locas está en la boca de todo el mundo, algunos consumidores se han vuelto escépticos frente a la gelatina. Es comprensible, pero injustificado.
De hecho, no existe un alimento procedente del vacuno que se haya controlado tan intensamente, en cuanto a la seguridad contra la EEB, como la gelatina. “La gelatina se obtiene exclusivamente de materias primas de animales sanos que han sido controlados por veterinarios y cuya carne puede comprarse al carnicero a la vuelta de la esquina.” Así lo manifiesta el biólogo y director de la comisión sobre las normativas legales, higiene y calidad de la Asociación Europea de Fabricantes de Gelatina, GME, Dr. Uwe Seybold.
Antes de que la Comisión Europea, en el año 1999, estableciera normativas a nivel europeo, la industria productora de la gelatina ya había introducido controles de calidad, a principios de los años 90, tendentes a seguir garantizando la absoluta seguridad de la gelatina.
Basándose en los resultados de trabajos de investigación internacionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea para la Salud y la Protección de los Consumidores han confirmado que la gelatina es un alimento seguro.
Un estudio internacional confirma la seguridad de la gelatina
En un estudio internacional presentado en diciembre de 2001 por científicos de los siguientes 3 institutos: el Institute for Animal Health de Edimburgo, la Baltimore Research and Education Foundation (EEUU) y el ID-Lelystad (Países Bajos), se investigó específicamente el proceso de elaboración de la gelatina a partir de los huesos bovinos. Los resultados de estudios anteriores se confirmaron, que los procedimientos empleados para eliminar y aniquilar los gérmenes patógenos de EEB son extremadamente eficaces.
Incluso al utilizar en los ensayos materias primas que, con anterioridad, se habían infectado artificialmente con EEB, los resultados de los estudios demostraron que incluso con los métodos de medición más sensibles no se pueden encontrar restos contagiados. Este estudio fue encargado por la GME, la Asociación Europea de Fabricantes de Gelatina, bajo el patrocinio de la Comisión Europea en el marco de su programa de investigación sobre las vacas locas.
Las disposiciones legales relativas a la elaboración de la gelatina son de validez transfronteriza. Ya desde el año 1974, la GME se rige por estándares homogéneos.
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