Los péptidos de colágeno ofrecen valor añadido a los deportistas

La industria alimentaria ya había reconocido el potencial de los péptidos de colágeno en la década de 1970. Desde entonces, los péptidos de colágeno se añaden a alimentos especializados como un producto puro y natural. Esto los hace más fácilmente digeribles, los convierte en una mejor fuente de proteínas y les presta un mayor valor nutricional. Perfectamente en sintonía con la era moderna, donde se espera que los alimentos sirvan para mucho más que satisfacer el hambre.

 

Popular en batidos y barritas

La nutrición deportiva es una de las principales áreas en las que se ha convertido en práctica habitual añadir péptidos de colágeno a productos como los batidos o las barritas proteicas. No obstante, estos también son productos que tienen que cumplir con las exigentes demandas de los consumidores: que tengan buen sabor, que no hagan ganar peso y que su seguridad haya sido testada.

 

Los péptidos de colágeno son ideales para la nutrición deportiva moderna y tienen un sabor neutro, lo que significa que no dejan un regusto amargo que deba enmascararse en el producto final añadiendo, por ejemplo, azúcares o edulcorantes artificiales, como sucede a menudo con la soja, el suero de leche y otros hidrolizados de proteínas. Se ha probado científicamente que los péptidos de colágeno no tienen efectos secundarios indeseables y no se les conocen reacciones alérgicas. Su polvo blanco es fácil de disolver en líquidos fríos. Emulsiona, forma espumas, añade consistencia, aglutina y mejora la vida útil de los productos.

Debido a que es muy similar a las proteínas que se encuentran en el cuerpo humano, se absorbe y “procesa” muy bien. En las barritas de cereales, por ejemplo, la proteína reemplaza azúcares y carbohidratos no deseados como agentes aglutinantes. Los aminoácidos que contiene promueven aún más el efecto de la actividad deportiva. Los péptidos de colágeno aumentan la proporción de proteínas, ampliando así el periodo de saciedad y ayudando a mantener el peso, facilitan el desarrollo muscular y tienen un efecto regenerativo y preventivo sobre el cartílago auricular.

Las proteínas marcan la diferencia

Entre un 15 y un 20 por ciento del cuerpo humano se compone de una variedad de proteínas. Sin embargo, a diferencia de carbohidratos y grasas, el organismo no puede almacenar proteínas y tampoco puede generar muchas de ellas por sí mismo. El colágeno es una de las más importantes de ellas. Supone en torno a un 30 por ciento del total de los depósitos de proteínas del cuerpo humano y se encuentra principalmente en tejido conectivo como el de huesos, cartílagos, tendones, ligamentos y piel. Cuantas más proteínas gasta el cuerpo en un esfuerzo físico, mayor será su necesidad de una fuente externa, por ejemplo, en forma de suplementos dietéticos como batidos de proteínas, barritas energéticas o bebidas deportivas. Los estudios han mostrado que productos enriquecidos con péptidos de colágeno pueden promover la salud de las articulaciones y la síntesis ósea.

 

Fuerza en reposo

Muchos aficionados al deporte se entrenan según el lema “más es más”. Lamentablemente, lo que a menudo olvidan es que el cuerpo también necesita descanso. De hecho, participar en deportes sin suficientes periodos de recuperación puede incluso tener un efecto negativo. Después de todo, el cuerpo se adapta a los estímulos del entrenamiento durante las fases de reposo, lo que significa que los músculos no crecen durante el ejercicio, sino durante los periodos de descanso y recuperación. Por lo tanto, no solo es esencial ofrecer relajación al cuerpo en forma de un masaje o una visita al balneario, sino también suministrarle los nutrientes adecuados después de cada entrenamiento.

Junto a los carbohidratos, los deportistas necesitan principalmente proteínas para evitar que sus organismos descompongan, en lugar de desarrollar, estructuras proteicas endógenas como los músculos. Proteínas como los péptidos de colágeno suministran al cuerpo las unidades estructurales esenciales para el desarrollo de proteínas endógenas, la formación de tejido muscular y la renovación de células. A muchos deportistas no les apetece comer inmediatamente después de un duro entrenamiento. En este caso, las bebidas ricas en proteínas son la solución ideal, ya que suministran al organismo los nutrientes necesarios de forma más rápida que los alimentos sólidos. Las bebidas que contienen aditivos como los péptidos de colágeno además de electrolitos y carbohidratos, ayudan a los deportistas a recargar baterías de forma más rápida y optimizan periodos de descanso.

Los péptidos de colágeno se pueden tomar antes y después de hacer ejercicio:

  • La resistencia de las unidades estructurales de proteínas se ve afectada durante y tras periodos más largos de esfuerzo físico. Las proteínas se oxidan y las membranas sufren lesiones microfinas que pueden conducir a inflamación y, a su vez, a pérdida de proteínas. Comer alimentos muy ricos en proteínas inmediatamente después de un esfuerzo físico puede fomentar el desarrollo de músculo y prevenir la pérdida de proteínas.
  • Estudios han mostrado que ingerir creatina mientras se hace deporte ayuda a mejorar el rendimiento durante intervalos cortos de entrenamiento, ayudando a los deportistas a generar masa muscular. La creatina es una molécula compuesta de tres aminoácidos: glicina, arginina y metionina. Los péptidos de colágeno, que están compuesto de un 20 por ciento de glicina y un 8 por ciento de arginina, pueden influir positivamente en el desarrollo de creatina en el cuerpo.
  •  Varios estudios han demostrado el efecto beneficioso de ingerir suplementos dietéticos que contengan arginina, incluso pequeñas dosis, durante la actividad deportiva. Una dosis diaria de 10 gramos de colágeno produce casi un gramo de arginina al día y puede así fomentar el rendimiento deportivo.
  • Y, como ventaja especial, también se dice que tiene un efecto positivo en el aspecto físico: fortalece el tejido conectivo, piel, uñas y cabello. Por esta razón, los péptidos de colágeno están también disponibles como suplemento dietético en forma de píldoras o ampollas líquidas.